Insights
Patrones que se repiten en negocio, marca y crecimiento. No es teoría: es lo que diagnostico como consultor y lo que hemos implementado con el equipo de Mixen en proyectos reales. Es mi forma de verlo, no una verdad.
Un especialista declaró obsoleto a Linux y hoy está en la mayoría de los sitios web. Su error deja un criterio práctico para quien compra tecnología.
Una cervecera mexicana quiere pasar de 2.26 a 1.5 litros de agua por litro de producto. Lo valioso no es la IA que menciona, sino que ya tiene un indicador que cualquiera puede revisar.
México ya suma 130.9 millones de habitantes y crece más lento. El cambio es gradual, pero la dirección que se prepare ahora no competirá por gente con las mismas reglas de hoy.
Vender hacia Norteamérica sigue siendo una ventaja real, pero la proporción de empresas que ve beneficios por relocalización bajó. Esto cambia lo que le toca a la dirección.
A quien asume la dirección le advierten que estará solo. Siete líderes del mundo publicitario mostraron lo contrario: ninguna dirigía sin una red que le dijera la verdad.
El directivo de una gran plataforma casi no escribe correos y prefiere otras vías. No hay que imitarlo, pero sí acordar en tu equipo qué se resuelve por dónde.
Casi todas las empresas usan los mismos modelos de IA. Lo que separa a quien obtiene valor de quien no es tener personas que los dirijan y se hagan cargo del resultado.
Un agente de IA ejecuta por su cuenta, pero no rinde cuentas a nadie por sus errores. Mi postura: cada agente en tu empresa necesita una persona con nombre y apellido que responda por él.
Con 1% de una red enorme, el buscador de ChatGPT descubrió cientos de millones de páginas nuevas. Te comparto qué dice eso sobre dónde se traba una empresa técnica.
Un ajuste del navegador pide no vender datos y, en una revisión de 11,708 sitios, alrededor de 45% no lo respetó. Te comparto cómo leo esto como director.
Quince minutos de escaneo sustituyeron unas 300 horas de modelado. Un probador virtual acertó con la ropa pero alteró el cuerpo. Te comparto cómo leo ambos casos.
Una empresa mexicana renta torres para antenas en 15 países, pero no en México. Su historia muestra cómo se construye reputación cuando la venta es larga y compleja.
Una diferencia de ingresos de 14% en el país tiene causas medibles dentro de cada empresa. Te comparto cómo leo esos datos para decidir qué corregir primero.
Cuatro rectores de universidades de Nuevo León coincidieron en lo mismo: sin atención no hay pensamiento profundo. Te comparto cómo lo llevo a una empresa.
Tres días en Aguascalientes con un medallista olímpico, una analogía con la Fórmula 1 y una conclusión que comparto: la tecnología ayuda, la persona decide.
La inversión publicitaria creció por un evento extraordinario y se anticipa un ajuste. Te comparto cómo pienso el presupuesto de marca en un año más cauteloso.
Una mascota mexicana vende cientos de miles de muñecos sin quedarse con un peso. Te comparto cómo leo ese caso y qué cambia en la cuenta de una empresa.
Una farmacia, una marca de limpieza y dos personajes de moda convirtieron el café en un medio. Te comparto un método para decidir si tu empresa necesita algo parecido.
Más de 40 jueces catearon destilados de agave sin conocer la marca. Te comparto por qué creo que un concurso así es una de las pruebas más honestas para una empresa.
Frida Escobedo duplicará la superficie del MALBA sin ocupar la plaza pública. Mi tesis: cada empresa debe decidir qué no sacrificará antes de crecer.
El primer Barragán Prize se entregó a Junya Ishigami en La Cuadra San Cristóbal ante un grupo reducido. Te comparto qué creo que hizo bien y qué puede copiar una empresa.
Una edición de premios reconoció a once empresas mexicanas, de aluminio a azúcar. Te comparto cómo bajar ese estándar a una empresa que apenas empieza.
Más de 60 proyectos solares y eólicos están por votarse con una inversión estimada de 12,500 millones de dólares. Te comparto cómo leo ese número desde la operación.
Un campus de Monterrey decidió escuchar a sus vecinos antes de construir. Te comparto por qué creo que esa secuencia explica más de lo que parece sobre marca.
Un pintor mexicano se muestra en tres sedes, cada una con su propia mirada. Es un modelo claro para contar la historia de una empresa en varios canales.
Un seminario universitario lleva ocho décadas discutiendo un texto a la vez. Su método sirve a cualquier dirección que quiera pensar mejor en equipo.
Un servicio gratuito de salud llenó unas 2,000 citas en un día y opera con seis unidades móviles. La lección para una empresa es de ejecución, no de causa.
Un campus universitario de Querétaro celebró sus años con un concierto abierto a la ciudad. Es una lección de marca para cualquier empresa que cumple años.
Una colección de libros para jóvenes volvió a ser reconocida a nivel internacional. La clave no fue un título afortunado: fue un catálogo sostenido.
Una colección universitaria vuelve a poner en circulación los cuentos de Sergio Pitol. Su oficio deja una idea útil para quien escribe por su empresa.
Una zona de protección se redujo para concentrar el esfuerzo donde sí vive la especie. La decisión tiene riesgos y una lección útil para cualquier dirección.
Alebrijes monumentales en Reforma ahora se pueden escuchar con la voz de quien los hizo. Para una empresa, el momento de la explicación pesa más que la explicación.
Un museo nuevo en la colonia Roma muestra al artista que fue también empresario. Cuatro hábitos suyos sirven a cualquier dueño que quiera una marca con memoria.
En Acapulco hay un observatorio de hace más de dos mil años a minutos de la playa. Casi nadie lo menciona. A tu empresa le pasa lo mismo.
Un país acaba de invertir cientos de millones en cuidar su historia. Tu empresa también tiene historia, y casi siempre la deja a la intemperie.
Una marca de recubrimientos compite con diseño, cultiva a los despachos de arquitectura y cuida que 400 puntos de venta se vean igual. Tres decisiones de confianza.
Aburrimiento, anuncios y carga lenta: los motivos de abandono de los niños de siete a 14 años son una lista de revisión para cualquier experiencia digital.
Cuando una parte grande de los consumidores cambia sus hábitos, quien vende insumos, producto o servicio lo siente después. Lo que muestran los datos del caso.
Abaratar para crecer parece razonable en cada paso. El problema es lo que pasa si ganas: te conviertes en lo más barato y lo más reemplazable.
Buscadores y asistentes de IA no solo leen lo que dices de ti: leen lo que otros dicen. Cómo construir menciones que un comprador y una máquina puedan citar.
De más de 50 productos en un anaquel a uno o dos en una respuesta de IA. Cómo preparar la información de tu producto para que te elijan.
Una marca italiana de autos anunció un concepto sin motor, medidas ni fecha. Funciona porque ya tiene algo que decir. ¿Y tu empresa?
Una empresa sonorense ensambla equipos desde hace tres décadas en un mercado que casi no crece. Sobrevivió leyendo dónde se traba el negocio.
En una venta compleja, el comprador investiga antes de llamarte. Un caso real muestra qué pasa cuando la respuesta que recibe es fluida y falsa.
Una marca mexicana de maquillaje rediseñó la parte más aburrida de su industria y ahí construyó su identidad. La lección sirve para una planta.
Antes de decidir en qué meter dinero y tiempo, revisa en qué estado estás tú. Cuatro ideas de un director que empieza por ahí.
Declarar para qué existe tu empresa es lo fácil. Lo difícil es que alguien lo convierta en decisiones. Esto pienso de los cuatro papeles que aparecen.
Una compañía de energía fósil y una de software giraron sin desechar lo suyo. Ninguna partió de un producto, sino de una destreza profunda que otros mercados valoraban.
Un entregable bien presentado ya no demuestra que alguien domine el tema. Un método sencillo para medir la capacidad real de tu empresa sin vetar la herramienta ni sospechar de nadie.
Si una inversión tecnológica decepciona, suele culparse a la adopción. Una encuesta a médicos muestra que datos y sistema fallan por vías diferentes y se corrigen por vías diferentes.
Cuatro años de observación a un equipo directivo mostraron cómo un plan con visión y estrategia acabó en reproches. Mi postura: el problema nunca fue técnico.
Una fabricante de brazos industriales separa lo que debe aprender de lo que cubre una regla fija. Esa disciplina sirve a toda empresa que automatice sin perder fiabilidad.
En los negocios se habla de arrancar, lanzar y crecer. Una revista que acompañó a directivos casi siete décadas se despide con un tema poco practicado: terminar con criterio.
Un solo autor procesó una montaña de registros durante un puente largo y concluyó que conviene construir cada ocurrencia. Bajó el costo de probar, no el de pensar.
Quien encabeza uno de los grandes laboratorios de IA dice que toda empresa debería funcionar como uno: probar de prisa y saber soltar. Aquí te digo cómo bajarlo a una empresa real.
El correo comercial estuvo cerca de hundirse en una etapa sin límites y se ordenó con códigos de conducta. La IA atraviesa un momento parecido, pero con mucho menos tiempo disponible.
Un fallo judicial miró cómo se diseñaron los productos, no lo que se publicaba en ellos. La lección para tu negocio: lo que la gente prefiere no siempre le conviene.
Recoger basura ajena no habla de higiene, habla de cómo una persona concibe lo compartido. Esa actitud distingue a los equipos que sostienen una marca de los que solo cumplen.
Una pedagoga italiana separó obediencia de comprensión en una obra de principios del siglo pasado. Esa diferencia define si tu gente cuida la calidad sin que nadie esté observando.
Hay quien busca preservar la mente con réplicas digitales y cerebros sostenidos fuera del cuerpo. Aunque nada de eso funcione, deja una pregunta útil para una persona y para una marca.
Una herramienta gratuita te pone a leer las primeras páginas de una obra antes de revelar su nombre. Sirve para escoger lecturas y para preguntarte qué sostiene a tu empresa sin el empaque.
Cada lanzamiento promete ser mejor y más barato. Lo que debe decidir tu compra no es el anuncio, sino cuánto cuesta, cuánto aguanta y cómo responde en tu trabajo.
Google abrió su nuevo modelo de IA a expertos en seguridad informática y, casi dos semanas después, a quien paga. Su método sirve a cualquier empresa con algo delicado por lanzar.
Investigadores demostraron en laboratorio un programa dañino que usa IA para decidir cómo avanzar. No es una amenaza en circulación, pero sí un aviso para tu operación.
Las vacantes de software crecen, pero casi todo el aumento va a perfiles con experiencia. Mi postura: quien recorta la entrada hoy se queda sin relevo mañana.
Una distribución de Linux muy popular integra un asistente que convierte voz en texto sin enviar nada a la nube. Te comparto lo que veo como decisión de negocio.
Un detector gratuito busca una marca de agua invisible en archivos creados o editados con IA. Te explico qué sí puede decirte, qué no y cómo armar una rutina en tu empresa.
Una gran tecnológica presenta una pantalla de casa para su asistente con IA. Más allá del aparato, deja una pregunta útil para cualquier empresa técnica.
Las estimaciones sobre texto generado por IA son altas y los detectores se equivocan. Te comparto por qué la ventaja de una empresa técnica está en firmar lo que dice.
Un modelo que devuelve etiquetas y puntajes en lugar de texto procesó miles de casos por centavos. El caso deja una pregunta útil para dirección.
Una estudiante creó una herramienta que puntúa vacantes según cómo trabaja cada persona. La lección para tu empresa está en cómo escribes lo que ofreces.
Un estudio de animación creó un anuncio ficticio de relojes de lujo para explorar un lenguaje visual muy codificado. Lo leo como una decisión de negocio.
Cinco programas de modelado, render y efectos recibieron versión nueva con simulaciones y flujos más rápidos. Mi lectura para quien vende su criterio, no sus horas.
Una película que ocurre casi toda en una habitación obligó a su equipo a decidir cada lente, ángulo y movimiento con intención. Te comparto la lectura para una empresa.
Un cortometraje reproduce la percepción de una persona al volver a casa tras una noche larga. Su método sirve a cualquier empresa que quiera explicar algo complejo.
Pantallas para el hogar, llaveros con agente y lentes llegan con IA a la temporada de regalos. Te comparto una guía para que tu obsequio no te cueste la confianza de un cliente.
Un festival de arte en vivo, el más longevo de su tipo en el Reino Unido, apuesta por estar ahí mientras todo se empuja a la pantalla. Lo que dejó de lección para tus eventos.
Un sistema de sonido inalámbrico se arma según el espacio de cada cliente. Te comparto por qué esa lógica sirve también a una empresa industrial que vende a otras empresas.
Dos micrófonos nuevos llevan al teléfono y a la cámara un sonido que antes era de estudio. Te comparto qué cambia para una empresa que muestra su operación.
México será el primer país de Latinoamérica en recibir el ecosistema completo de lentes con IA. Te comparto cómo preparo una empresa para su primera visita con lentes.
Una gran empresa tecnológica apuesta a un agente personal con menos de un mes de vida. Te comparto cómo separo la historia que se cuenta de la evidencia de uso.
Modelos abiertos de origen chino ya pelean los primeros lugares y cuestan menos. La lección no es cuál elegir: es no casarte con ninguno.
Cloudflare compró Deno, la empresa de un creador muy conocido. Es un buen caso para decidir cuándo separar tu marca personal de la de tu empresa.
Un libro de José Emilio Pacheco habla del azoro ante el tiempo. Para una empresa familiar o industrial, es una invitación a dejar por escrito lo que sabe.
Un asistente de IA puede decir que una factura está aprobada cuando en realidad está bloqueada. El problema no es la herramienta: es la organización.
Una marca extranjera llegó a México con tres aspiradoras a tres precios. Esa escalera es una lección de posición para tu oferta.
Estudiantes que usaron ChatGPT se sintieron más seguros y explicaron peor. La lección vale para cualquier equipo que use IA para decidir.
Ningún hogar paga el costo completo de su luz. Es un buen espejo para revisar cuánto te cuesta de verdad cada cliente.
La mayoría de los compradores digitales en México ya se siente segura al comprar en línea. No los convenció un eslogan.
Esperar a que la ley llegue es una decisión. Y suele salir cara.