Lo esencial
- Una plataforma gratuita ya puntúa ofertas de trabajo según cómo trabaja cada persona.
- Una vacante que solo lista requisitos deja que otros decidan cómo se ve tu empresa por dentro.
- Tres líneas honestas sobre el día a día valen más que diez requisitos sin explicar.
Tu vacante es una pieza de marca, aunque nadie en tu empresa la haya diseñado como tal. Quien la lee decide en minutos si le interesa y qué clase de lugar eres, y lo hace con lo poco que le cuentas.
Te comparto cómo pienso esto a partir de un caso reciente: una estudiante de preparatoria armó una herramienta que le pone calificación a las vacantes según cómo trabaja cada persona.
Qué hizo ella
Notó que casi todas las ofertas se escriben desde el lado de quien contrata: mucho requisito y casi nada sobre cómo es un día cualquiera. Para una persona neurodivergente, el ritmo, la forma de comunicarse y la previsibilidad del horario pesan tanto como el sueldo.
Así que construyó un servicio gratuito. La persona responde un cuestionario corto de 12 preguntas, pega el texto de una vacante y recibe una puntuación de encaje.
1,000+
usuarios y más de 20,000 ofertas analizadas, según cuenta su creadora. La cifra ha cambiado rápido, así que tómala como una señal y no como un dato cerrado.
Cómo lo resuelve la IA
Un modelo de inteligencia artificial lee el texto de la vacante y lo compara con lo que la persona dijo de sí misma. Sus instrucciones se prepararon con ayuda de especialistas en neurodiversidad, y el material de trabajo son ofertas publicadas abiertamente.
Fíjate en el planteamiento: no empezó por la herramienta, empezó por un problema concreto. Es el orden que defiendo en cualquier proyecto con IA. No vendo IA, la uso para resolver problemas de negocio.
- Problema: las vacantes callan lo que más pesa en el día a día.
- Dato: un cuestionario breve describe cómo trabaja mejor cada persona.
- Proceso: el modelo contrasta ambos textos y devuelve una puntuación.
- Límite: es una guía para decidir si postularse, no un diagnóstico.
Lo que conviene saber antes de entusiasmarte
- Idioma: el sitio funciona en inglés.
- Alcance: se alimenta sobre todo de ofertas de otro país.
- Aplicación móvil: su versión para iPhone seguía pendiente de aprobación.
- Modelo de negocio: la financia ella misma y hoy es gratis; a futuro, empresas y organizaciones de empleo pagarían por usarla o por mejorar sus ofertas.
Ella quiere ir a la universidad, aunque contempla dedicarse a esto de tiempo completo si el crecimiento sigue. Es un proyecto joven, y como tal conviene leerlo: con interés, sin tomarlo como estándar.
Por qué esto te toca a ti
Cuando una oferta no cuenta cómo se trabaja, quien postula lo adivina. Y adivina con lo que ve: tu sitio, tus redes, lo que dicen de ti. Cada vacío se llena con una suposición, casi nunca a tu favor.
Desde la metodología Lectura Completa, esto vive entre dos frentes: Marca y Experiencia. La marca promete algo, y la experiencia de quien entra al equipo la confirma o la desmiente. La vacante es el primer punto donde ambas se encuentran.
Una oferta honesta no espanta a la gente buena. Espanta a quien no iba a quedarse, y eso le ahorra a tu empresa una rotación evitable.
Cómo reescribir una vacante, paso a paso
Cómo se ordena
- Paso 1: Lee tu oferta como si no conocieras la empresa. Marca cada requisito que no sepas explicar.
- Paso 2: Borra o justifica lo marcado. Un requisito sin razón es ruido.
- Paso 3: Describe un día normal: cómo empieza, con quién se habla y por qué canal.
- Paso 4: Di qué tan estable es el horario y qué pasa cuando cambian las prioridades.
- Paso 5: Anota qué ajustes razonables ofreces y dilo sin rodeos.
- Paso 6: Pide a alguien de tu equipo que la lea y te diga qué le falta.
Errores que conviene evitar
- Escribir la vacante solo desde lo que tú necesitas, sin contar cómo se trabaja.
- Usar una puntuación automática como diagnóstico o para decidir una contratación.
- Dar por hecho que todas las personas trabajan igual.
- Tomar las cifras de un proyecto recién nacido como definitivas.
- Llenar la oferta de adjetivos sobre la cultura en lugar de ejemplos concretos.
Y en México
En una empresa industrial o de servicios B2B de México, el puesto suele describirse con un nombre y una lista de herramientas. Poco se dice del ruido del área, de cuánto se coordina uno con otros turnos o de qué pasa cuando se atora un pedido. Escribirlo no te cuesta nada y filtra mejor que cualquier requisito. Además, lo que cuentas ahí ayuda a todo tu equipo a recordar cómo quiere trabajar.
Preguntas frecuentes
¿Qué hace exactamente esta herramienta?
La persona contesta 12 preguntas sobre cómo trabaja mejor, pega la descripción de un puesto y recibe una puntuación de encaje. El análisis lo hace un modelo de IA con instrucciones preparadas junto con especialistas.
¿Puedo fiarme de la puntuación?
Tómala como una guía para decidir si postularte o cómo preparar tu entrevista. No es un diagnóstico y no debe decidir una contratación.
¿Qué gano si mejoro mis vacantes?
Recibes postulaciones más conscientes de lo que implica el puesto y gastas menos tiempo en entrevistas que no iban a ninguna parte. También comunicas con claridad cómo es tu empresa.
Checklist para aplicarlo
- Elige tu vacante más reciente y léela como si fueras de fuera.
- Tacha los requisitos que no puedas justificar.
- Escribe tres líneas sobre cómo se trabaja de verdad.
- Menciona los ajustes razonables que sí ofreces.
- Pide a una persona de tu equipo que la revise antes de publicarla.
Ojo
Las cifras de uso son declaraciones de su creadora y pueden cambiar de una semana a otra. Una puntuación automática orienta, pero no sustituye el trato humano.
Lo que me llevo
La noticia no es que una joven haya usado IA. Es que partió de un vacío real que las empresas llevamos años sin llenar. Si lo llenas tú primero, ganas una ventaja que no depende de ninguna herramienta.
Para aplicar hoy
Hoy abre tu vacante más reciente y agrega tres líneas sobre cómo se trabaja de verdad: ritmo, comunicación y qué tan previsible es el horario.
Juan Pablo Ayala
Consultor de marca. Diagnostico dónde se está rompiendo el crecimiento de una empresa, defino la estrategia y sostengo la ruta. También dirijo Mixen, mi agencia, por si el plan necesita manos.