Lo esencial
- Un propósito necesita a alguien que lo traduzca en decisiones diarias, no solo una frase bien redactada.
- Quien analizó a 56 responsables de propósito encontró cuatro papeles: visionario, activista, arquitecto y estratega de comunicación.
- Antes de buscar a esa persona, define qué le falta a tu propósito: sentido, valentía, estructura o coherencia.
Te comparto cómo pienso esto. Un propósito vale lo que vale la persona que lo vuelve costumbre. Si nadie lo carga, queda en la pared de la sala de juntas y la empresa sigue decidiendo igual que antes.
Muchas empresas ya dijeron para qué existen. Pocas se preguntaron quién responde cuando lo que hacen contradice lo que dijeron. Esa pregunta es de dirección, no de comunicación.
Un cargo nuevo, cuatro formas de ejercerlo
Algunas compañías grandes ya crearon un puesto para esto: el responsable de propósito. Al revisar el caso de 56 personas en ese puesto, apareció algo útil: no hacen lo mismo. Según cómo entienda su empresa el propósito y cuánto lo haya llevado a la práctica, cada una asume un papel distinto.
39%
de esas personas actuaba como visionaria: su fuerte es dar sentido compartido y conexión emocional.
Esa cifra me importa menos que lo que sugiere: casi cuatro de cada diez empezaron por inspirar. Pero inspirar no basta, y ahí entran los otros tres papeles.
Lo que le falta a cada propósito
Prefiero verlo como un diagnóstico. En lugar de preguntar qué perfil contratar, pregunta qué le falta a tu propósito.
- Sentido: el propósito existe en la cabeza del fundador y nadie más sabe decirlo. Hace falta un visionario que lo ponga en palabras.
- Valentía: la empresa dice una cosa y hace otra. Hace falta un activista que señale la contradicción.
- Estructura: hay buenas intenciones y ningún proceso que las sostenga. Hace falta un arquitecto que le dé gobierno y sistemas.
- Coherencia: cada área cuenta una historia distinta. Hace falta un estratega de comunicación que alinee mensaje y marca.
En el grupo analizado, cerca de una quinta parte eran activistas, una cuarta parte arquitectos y 16% estrategas de comunicación. Ninguno resultó mejor que los demás. Resultó más oportuno según el momento de la empresa.
Por qué casi siempre sale de adentro
Casi dos de cada tres, 64%, fueron nombrados desde dentro de la organización. Tiene lógica: conocen los acuerdos que nadie escribió y saben a quién hay que convencer.
En el frente de Marca de la metodología Lectura Completa, esto se ve seguido. La empresa tiene una identidad real, hecha de hábitos, pero no está nombrada ni ordenada. Nombrar es la fase que más se salta.
Mi postura: en una empresa mediana el responsable de propósito casi siempre es el dueño o el director general, aunque no lo diga. Si no lo asumes de forma consciente, lo ejerces mal sin darte cuenta.
El contraargumento honesto
Alguien dirá que esto es exceso de teoría para una empresa que tiene pedidos que surtir. Tiene razón en una cosa: 56 personas son una muestra pequeña, no un censo, y los perfiles se mezclan. No sirven para etiquetar a nadie.
Pero la pregunta de fondo sobrevive a la muestra. Si tu equipo no sabe qué hacer cuando el propósito choca con una venta, el propósito no está funcionando.
Piensa en una decisión concreta: aceptar o no un pedido grande de un cliente que choca con lo que prometes. Quien cuida el propósito es quien puede decir que no sin que suene a capricho, porque tiene un criterio escrito y respaldo de la dirección.
Errores que conviene evitar
- Declarar un propósito y no nombrar a nadie que responda por él.
- Usarlo como lema de campaña y no como criterio para decidir.
- Encasillar a una persona en un solo papel para siempre.
- Buscar a alguien externo antes de ver quién ya lo ejerce dentro.
- Tomar una muestra pequeña como una regla universal.
Y en México
en muchas empresas familiares e industriales el propósito se nota en cómo se trata al cliente y al personal, pero nunca se dijo en voz alta. Para un director de planta o un dueño, el primer paso no es crear un puesto: es escribir en una frase por qué existe la empresa y preguntarle a dos o tres personas del equipo si la reconocen en el día a día.
Preguntas frecuentes
¿Mi empresa necesita un responsable de propósito?
No necesariamente un cargo con ese nombre. Necesita que alguien tenga la tarea y el permiso de ejercerla. En empresas medianas suele ser la dirección general.
¿Cómo sé qué papel necesito primero?
Observa dónde se traba. Si nadie sabe decir el propósito, falta sentido. Si se contradice con lo que haces, falta valentía. Si no hay procesos, estructura. Si cada área habla distinto, coherencia.
¿Los cuatro papeles pueden mezclarse en una persona?
Sí, y en una empresa chica es lo normal. Lo importante es saber cuál de los cuatro estás ejerciendo en cada momento y cuál estás descuidando.
Checklist para aplicarlo
- Escribe el propósito de tu empresa en una frase.
- Identifica dónde se traba: sentido, valentía, estructura o coherencia.
- Nombra quién responde hoy por que se cumpla.
- Haz una acción de ese papel esta semana: una conversación, una regla, un proceso o un mensaje.
- Pregunta a tu equipo si ve ese propósito en lo que hacen cada día.
Ojo
Los perfiles describen tendencias, no personas. Úsalos para hacerte preguntas, no para clasificar a tu equipo.
Para aplicar hoy
Escribe en una frase por qué existe tu empresa y marca dónde se traba: sentido, valentía, estructura o coherencia. Empieza esta semana con una acción de ese tipo.
Juan Pablo Ayala
Consultor de marca. Diagnostico dónde se está rompiendo el crecimiento de una empresa, defino la estrategia y sostengo la ruta. También dirijo Mixen, mi agencia, por si el plan necesita manos.